La captura de Maduro,
retransmitida en directo, deja muchas incógnitas pero también muchas certezas.
¿Habrá una transición pacífica hacia una democracia más o menos al uso? ¿Se
convertirá Venezuela en un protectorado de Estados Unidos? ¿Acabarán los venezolanos
como Puerto Rico, siendo un estado asociado? Y Maduro, ¿se pudrirá en prisión
como Noriega? Vaya usted a saber. En cuanto a las certezas, una brilla por
encima de todas: la evidencia absoluta de que Trump es un gobernante con las
ideas claras y mano firme que donde pone el ojo, pone la bala. Y a nivel doméstico,
una cuestión interesante: ¿qué será del inefable Rodríguez Zapatero? Esperemos.

