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jueves, 18 de junio de 2026

Rábulas tertulianos

 



Decíamos ayer que la actualidad informativa de España no es otra que la de la corrupción, es por ello que las tertulias, esa otra sede la soberanía nacional, echan humo con las soflamas de los periodistas o asimilados que ejercen de rábulas de incierto prestigio. Y así, en una tertulia televisiva un director de medio digital muy hostil al gobierno afirma que la negativa de la Mesa del Congreso a que se votasen unas enmiendas para pedir un adelanto electoral constituye un ataque contra la soberanía popular. Veamos, la Constitución española, vigente sobre el papel, en su artículo 1.2 nos dice que la soberanía nacional reside en el pueblo español...Pero de ahí a confundir soberanía popular-de esto hablan los podemitas en la Taberna Garibaldi-con nacional hay un buen trecho, pero tampoco se trata de largar aquí un ensayo constitucional que a poco conduciría. No obstante, el tertuliano de guardia insistió varias veces-era ya un trasunto de Erich Honecker-con el término soberanía popular sin que el resto de cofrades le afeasen la chorrada.

En otra tertulia, esta radiofónica, pasaban cuentas con la declaración judicial de Zapatero ante el ropón de turno de la Audiencia Nacional. Micrófono en mano, uno de esos rábulas de vocación no entendía que el ex presidente del gobierno se negase a responder a las preguntas del fiscal, o más bien, de manera literal, que no colaborase con el Ministerio Público. Volvamos a ver, que no cuesta dinero: ¿debe colaborar el investigado, antaño imputado, con el togado que busca pruebas para hundirlo en la miseria? Lo nunca visto desde los tiempos de los inquisidores de El nombre de la rosa. Penitenciagite!, rábula tertuliano. Continuará…


martes, 16 de junio de 2026

Ropones y rábulas

 


Las noticias sobre la corrupción en España copan todos los informativos, tertulias y hasta programas del corazón, por lo que poco a poco todos los que pueden ver y escuchar, incluso los más profanos, van descubriendo los vericuetos del foro y sus curiosos protagonistas. Ya no es suficiente con saber si este juez es conservador o progresista o una cosa híbrida, sino que ahora vamos conociendo el pelaje de los letrados que defienden a esos presuntos corruptos. Así, ya sabemos que a X lo defiende un abogado especialista en llegar a buenos acuerdos con la fiscalía para evitar la prisión de su cliente, mientras que Z es asesorado por un rábula muy dotado para buscar, y hasta encontrar, causas de nulidad en el proceso. También sabemos que algunos de ellos han sido, hasta que les tentó el diablo con el vil metal, ropones de reconocido prestigio en la Audiencia Nacional, un tribunal anómalo cuya permanencia en el tiempo asombra a propios y extraños.

Como ha asombrado saber, y mucho, que un ex juez condenado por prevaricación y que ejerce la abogacía bajo el manto de la justicia universal pretenda ahora hacer el camino inverso y volver a la judicatura. Acabáramos. Será que no quiere perderse esta fiesta de ropones y rábulas. Por fortuna le han dicho que no. Continuará...

 


viernes, 22 de mayo de 2026

Martingalas

 



De todas las estupideces que hay que soportar en la defensa del camarada Zapatero esgrimidas por la claque socialista y tertuliana la mejor es ésa que nos dice que este mostrenco acabó con el terrorismo etarra. En el fondo todo forma parte de un mantra demasiado visto y sobado, esa martingala que nos indica que las fuerzas políticas, capitaneadas por el socialismo triunfante, acabaron con la banda criminal, y también una añagaza para engañar al personal, que el vulgo ágrafo no descubra el pastel cuya guinda es la más absoluta derrota del vencedor.

Por eso el otro día, tras la imputación, o investigación, del que fuera presidente del gobierno se caldeó el ambiente en la sede de la partitocracia nacional, por lo que el camarada Sánchez echó en cara al ínclito Feijoy que la derecha en general no soportaba que Zapatero hubiese terminado con la ETA. Una vez más el gallego intrépido perdió una oportunidad de oro para demostrar que al menos domina un poco la dialéctica, pues debería haber indicado al todavía jefe del ejecutivo que con la banda terrorista la que acabó fue la Guardia Civil, para  añadir como remate y si le diese la sesera para ello, que ese y no otro es el origen del odio africano que a esta institución profesa el ministro del Interior. Ay, los próceres, unos y otros, de la patria.