Por el amigo Fuga descubro que
Jiménez Losantos ha sido condenado por mancillar el honor de la podemita
Carolina Bescansa: el coste de la broma-la justicia es una broma macabra cuando
se pierde, e incluso cuando a veces se gana-asciende a 10.000 euros. El motivo
es que el periodista afirmó que el bebé de la señora, célebre por su presencia
en el Congreso de los Diputados cuando años atrás la cámara se constituía,
debía de estar-hipótesis que deberá valorar el Tribunal Supremo en casación-en
un contenedor, porque no lo habían vuelto a sacar, o tal vez-más hipótesis-habría
sido dado en adopción.
Dejando a un lado que la
sentencia no es firme y que puede ser tumbada por la máxima instancia judicial,
puede darse Losantos con un canto en los dientes si el fallo se confirma y
queda ahí la broma de la justicia, ya que según contaron los medios en su día el niño no
tiene padre conocido. Imaginen que al rebufo de la gratificación apareciese el
padre y muy ofendido reclamase al turolense su porción de honor crematístico, pues qué menos que no exista
discriminación entre progenitores. Para esconderse en un contenedor.



