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martes, 7 de mayo de 2019

Cuestiones de honor




Por el amigo Fuga descubro que Jiménez Losantos ha sido condenado por mancillar el honor de la podemita Carolina Bescansa: el coste de la broma-la justicia es una broma macabra cuando se pierde, e incluso cuando a veces se gana-asciende a 10.000 euros. El motivo es que el periodista afirmó que el bebé de la señora, célebre por su presencia en el Congreso de los Diputados cuando años atrás la cámara se constituía, debía de estar-hipótesis que deberá valorar el Tribunal Supremo en casación-en un contenedor, porque no lo habían vuelto a sacar, o tal vez-más hipótesis-habría sido dado en adopción.

Dejando a un lado que la sentencia no es firme y que puede ser tumbada por la máxima instancia judicial, puede darse Losantos con un canto en los dientes si el fallo se confirma y queda ahí la broma de la justicia, ya que según contaron los medios en su día el niño no tiene padre conocido. Imaginen que al rebufo de la gratificación apareciese el padre y muy ofendido reclamase al turolense su porción de honor crematístico, pues qué menos que no exista discriminación entre progenitores. Para esconderse en un contenedor.

viernes, 3 de mayo de 2019

Impuestos y democracia




Dice un tal Ábalos del PSOE que no querer pagar impuestos es cargarse la democracia. Hombre, Ábalos, no querer pagar impuestos es un deseo, o derecho, natural de todo bicho viviente. De hecho, Ábalos ignora que la democracia, especialmente la parlamentaria, nació para que el pueblo controlase y aprobase los sablazos que quería meterle el monarca. Pero lo que el socialista, que tiene pocas lecturas, nos quiere decir es que no querer pagar impuestos, o hacerlo al menos de forma moderada, es querer cargarse el mismísimo artículo primero de la Constitución, el que consagra que España es un Estado social antes que democrático y de Derecho. Que respire Ábalos tranquilo, que el pueblo soberano que ha votado no quiere cargarse la democracia: ése era el deseo de las derechas, pero desoyendo a Michavila acudieron desunidas a los comicios.

lunes, 29 de abril de 2019

Paisaje y paisanaje




Vaticinaba días atrás Santiago Abascal que el PP acabaría como la UCD, no en vano Casado repescó a Suárez hijo, el Mr. Bean de La Mancha y cenizo de reconocido prestigio. Y a ello se encaminan con paso firme los chicos y chicas de la calle Génova. Hoy más que nunca emerge con fuerza la imagen de un desertor Rajoy saliendo de un restaurante con una trompa descomunal mientras se debatía una moción de censura que él solito podría haber abortado presentando su dimisión. Pero la culpa es de VOX, que ha fragmentado a la derechita cobarde según una tropa tertuliana que a diestro y siniestro se relame porque se ha frenado a lo que ellos definen como ultraderecha.

Desolador paisaje tras la batalla con un paisanaje que, favorecido por una ley electoral infame e impulsado por unas televisiones hostiles a toda idea de España, acude a votar con las tripas para expulsar a la derecha de la vida civil y política. Aunque bien mirado, esto nos dejará una cierta tranquilidad: una victoria de esas feroces derechas hubiese provocado otra revuelta como aquella del 34. Quizá por eso Rajoy prefirió beber y olvidar y dejar pasar.