Cada ministro nuevo trae en cascada un chorro de nombramientos de personal subordinado que servirá para desplegar toda la maldad que atesora un gobierno de progreso. Una tal Beatriz Gimeno, podemita de toda la vida, será la nueva directora del Instituto de la Mujer. Se agradece que no haya un Instituto del Hombre y que lo dirija esta señora, pues entre sus recomendaciones-que ahora serán imposiciones con forma de decreto-figura la de que los hombres sean penetrados analmente por las mujeres. No obstante, la que se avecina no será indolora. Tomen nota. Vigilen su espalda.
lunes, 13 de enero de 2020
miércoles, 8 de enero de 2020
Arreando
Como era de esperar, el Doctor Fraude ha salido elegido Presidente del Gobierno con los apoyos previstos. No
vamos a extendernos en el peligro que atesora un ejecutivo apadrinado por comunistas y
aupado por separatistas, que el personal disfrute lo votado en esta partitocracia
y si pasa hambre, como en la mili, que reclame al maestro armero, o que se
queje a esa tiparraca que afirma ufana importarle un comino la gobernabilidad
de España.
Pero si conviene detenerse,
porque no todo el desastre es imputable a este redivivo frente popular, en la
vibrante intervención del diputado de Navarra Suma advirtiendo a Sánchez de que
los navarros a los que su coalición representa no están dispuestos a ser
entregados al nacionalismo vasco y su soñada
Euskal Herria. Vibrante intervención, se reitera, sin echar mano del nefasto
Azaña y cargada de sentido común, pero también melancólica y hasta cierto punto
equivocada: el destinatario de su discurso debería ser Mariano Rajoy, quien con
mayoría absoluta, y habiéndolo prometido a los navarros en campaña electoral,
no derogó la disposición transitoria cuarta de la Constitución, cerrando así la posibilidad de que Navarra se incorpore al
País Vasco.
He ahí el drama de esta España siempre abonada a la máxima de que el que venga detrás que arree. Pues ya han
llegado algunos, y arrearán de verdad.
martes, 7 de enero de 2020
Qué papelón el nuestro
Entre los nuevos ministros comunistas
que tendrá el Reino de España destaca especialmente Alberto Garzón, un tipo que mientras cocina, o
eso parece, luce orgulloso una sudadera de la antigua República Democrática Alemana.
Se podrá decir que un ministerio como el de Consumo, cuyas competencias están
transferidas, si no todas, la mayor parte, a las comunidades autónomas es un
ministerio de adorno, y quizá lo sea, pero no deja de tener su gracia que vaya
a regir el consumo de los españoles un comunista convencido, un apóstol de ese
paraíso donde tanto escasean bienes de primera necesidad. Como el papel
higiénico. Ésa y no otra es la triste metáfora de un Régimen corrupto desde sus
cimientos, obsceno desde su fundación: nos vamos a cagar y ya veremos si nos
podremos limpiar. Hagan acopio.
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