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viernes, 31 de diciembre de 2010

Notas




No progresa adecuadamente

Que ustedes no sean como él y progresen mucho y adecuadamente durante el próximo año.

martes, 28 de diciembre de 2010

Escritores y territorio

Renuncio, por lo tanto, a seguir en mi campaña. Me falta espíritu cristiano para defender a los que me atacan y me sobra honradez profesional para combatir lo que me parece justo. Pero que conste una cosa, y es: que yo no he venido a Barcelona a meterme con los catalanes y que han sido los catalanes quienes se metieron conmigo. Probablemente, aquí han llegado muchos escritores con un prejuicio acerca de Cataluña. Hoy, sin embargo, mayor que el prejuicio que pueda traer ningún escritor, es el prejuicio con que Cataluña le recibe.

Julio Camba, Cataluña y el humorismo o una cuestión de incompatibilidad, 6 de agosto de 1.917.

jueves, 23 de diciembre de 2010

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Querellas

Tiempo atrás nos preguntábamos qué narices escribía Mourinho en su libreta mágica partido tras partido, en entrenamientos y concentraciones, solo o con la ayuda de otros. El último choque liguero nos despeja un poco la incógnita. Pocas sorpresas, o ninguna, en realidad: en esa libreta, o en alguna separata de la misma y al margen de ciscarse en Jorge el inútil, toman asiento los errores arbitrales que perjudican al Madrid. Era previsible, dado el carácter marrullero del portugués, que cualquier anotación fuera sinónimo de injuria, y la unión de muchas, cómo no, una querella en toda regla a presentar ante cualquier instancia mediática. Más fácil es atizarle al pobre juez de la contienda que reconocer que se juega rematadamente mal y que no se levanta cabeza desde la manita del eterno rival, que no metió ocho para no hacer feliz al pedante Cristiano. Queda por saber, en el fondo cuestión baladí dada la exhibición y asunción que de la misma hizo el entrenador, quién redactó esa lista de agravios propia de malos perdedores, aunque al final se ganase el partido tras encomendarse a la heroica, pieza esencial a la que se abona el Madrid desde que el padre de Mou era un pobre y desvalido espermatozoide y siempre que pintan bastos. Que el mejor escribiente echa un borrón lo sabe hasta Pérez, ese conseguidor de casi todo que no tuvo idea más feliz que traerse a un tipo que desconoce la historia del club más importante del mundo. Eso sí es una injuria, grave y con publicidad.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Su justicia

He tenido que esperar unos días para escribir estas pocas y amargas líneas en una bitácora que es de condenados, pues dicen y bien que malas consejeras son las prisas, tanto que únicamente se asocian a ellas rateros y malos toreros, y porque con sangre caliente solo se debe copular, poco más. A mi amigo V. lo han metido en la cárcel para cumplir una pena de poco más de un año. Su delito ha sido vender mercancías prohibidas; claro, que eso lo dice un ropón cualquiera que con nadie ha empatado a lo largo de su puñetera vida, y lo hace basándose en un catálogo tan arbitrario como ridículo, pues solo existe en la imaginación de una podrida fiscalía.

Quisieron dejarte sin puente pese a que no ibas a viajar en avión, hasta ahí llegaba la mala fe de su señoría, pero la orden llegó demasiado tarde, como fuera de plazo llegaban siempre, eso dice la leyenda, aquellos motoristas de Franco que portaban el sobre con el ansiado indulto. Fácil era huir, cómo no, y no te faltarían refugios donde tranquilamente esperar que escampara, pero eso equivaldría a aceptar una culpabilidad que ni siquiera la sentencia que te condenaba supo delimitar con claridad, ¡ni en dos instancias!, y que no va con tu conciencia ni tu alta cabeza. Conociendo tu entereza, amigo V., sé que el año y pico pasará rápido y que dada tu pasión por los clásicos, y en los momentos de flaqueza, seguro que echarás mano de la sentencia de aquel sabio de la antigüedad: si sufres injusticias, consuélate, porque la verdadera desgracia es cometerlas.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Estajanovismo


En una vibrante intervención ante el comité central, el camarada Pepiño Blanco anuncia la hazaña de un controlador aéreo que fue capaz de hacer 1.200 horas extraordinarias en un solo año.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Yo ya estoy satisfecho

Así, con esta contundencia y felicidad, se expresaba ayer un fulano de Olot, Catatònia profunda y austera donde se elaboran los peores embutidos del mundo, tras entregarse a la policía. ¿El presunto delito? Matar a cuatro personas, y siempre a pares: dos en un bar y dos en una entidad bancaria Todo parece indicar que el móvil ha sido de tipo económico, siendo el iter criminis el más lógico desde ese punto de vista: entrada del presunto homicida en el bar para liquidar a un padre y un hijo que le debían dinero y visita posterior al banco para ajustar cuentas con su director y una empleada, los mismos, hay que presumir, que días atrás denegaron el pago de un cheque-falta de fondos- emitido por la empresa de los muertos en el bar. Matiz a tener en cuenta que dignifica a las primeras víctimas: su empresa tampoco cobraba las obras que realizaba.

Tiene este múltiple crimen todos los ingredientes de la crisis económica que nos azota: gente más o menos normal que acaba desquiciada por la falta de liquidez y un exceso de frustración, armas rudimentarias y asequibles a cualquier bolsillo maltrecho que antes servían para cazar jabalíes y ahora liquidan inocentes, círculo vicioso de una economía perfectamente conectada a través de sus diferentes actores y arrepentimiento espontáneo producto de una profunda depresión que arranca de los tiempos ya lejanos del debate Solbes/Pizarro, que es la fecha de inicio de este desaguisado según todos los expertos.

Razones económicas siempre han tenido los entendidos que echaban en cara a los bancos que no dejasen correr el dinero a través de los adecuados canales, máxime cuando estas instituciones se habían saneado gracias al contribuyente y con la complicidad del gobierno. Ahora también afloran reproches sociales, morales o simplemente humanos: quizá una sencilla póliza de crédito de unos pocos miles de euros habría ahorrado cuatro vidas, pues ya lo explican los vecinos del criminal, y es habitual en estos casos, que el hombre era raro y sus cosillas tenía, pero con nadie se metía.

martes, 14 de diciembre de 2010

Reconocimiento



Pepero del año

Sabíamos que el Partido por el Poder daba por buena cualquier acción u omisión con el loable fin de gobernar algún día lo que quede de esto, y también sabíamos que la realidad siempre supera a la ficción, pero algunas actitudes populistas-y ríanse del estólido González Pons y la pensión de su padre y de los reproches de la histriónica Camacho a su hijo por hablar español-pasarán a la historia de la comedia y a la antología del chiste. Quizá sea cierto, como escribe algún columnista, que esta gente tiene sangre de horchata, pero también es indiscutible que gastan muy mala leche. Que no decaiga. Aúpa Mariano.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Sentencia 68/10


...en el mismo se trata de la conveniencia y la necesidad de un proceso de diálogo y negociación para la resolución del conflicto de manera pacífica y democrática...


Las cenas de Fredo y sus ropones, o la adopción perversa de un determinado lenguaje.


viernes, 10 de diciembre de 2010

Un erial fértil

De esta liquidación por cierre que nos devora, y ahora con un estado de alarma que suena a cachondeo de la factoría Ozores, nadie se salva, aunque algunos sacan la tajada justa para ir tirando hasta el próximo golpe de efecto . Así, tras el puente aéreo que Fredo y Pepiño diseñaron en algún búnker secreto de la Moncloa para mayor gloria de los que se largaban a ver esa metáfora de los derechos adquiridos llamada Mickey Mouse, todo parece más suave, menos intenso, por lo que pasa muy desapercibido que los ropones de la Audiencia Nacional hayan absuelto a un amortizado Otegi de un delito de enaltecimiento del terrorismo por aquella vieja historia de Anoeta, festival folclórico que no fue más que un canto a la paz a través de la negociación, algo muy parecido al chivatazo del Faisán, al trato dispensado a De Juana o al más novedoso gasto público en el ámbito penitenciario, esos tratamientos de fertilidad de los que puede salir como papá de mellizos uno de los asesinos de Ernest Lluch, hombre también de paz y talante negociador al que mataron como a un perro en el garaje de su casa. Mutatis mutandi, imagino a la estólida Gemma Nierga empujando a su manera: ustedes, que pueden, procreen.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Chiste




En su día, y no es tan lejano, Cibergwenza plasmó así la hazaña del Alakrana. Me viene a la memoria y tiro de archivo cuando escucho a un eufórico Fredo afirmar tras el golpe:

Quien le echa un pulso al Estado, pierde.

Eso será.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Secuelas

Afirma rotundo F. Pérez, hombre ponderado y flemático que entiende el fútbol como un negocio más, que el Madrid hizo el peor partido de su historia, por lo que pide prestadas a Mou esas misteriosas cuartillas donde se apuntan-presumimos- tácticas, estadísticas y carencias, pues hay evaluar los daños causados por un auténtico vendaval futbolístico. Uno ya tiene sus años y ha visto unas cuantas veces, demasiadas, el peor partido de nuestra historia, especialmente desde que Pérez se encaramó a la presidencia del club más laureado, gloriosa ascensión producto de la obra pública y del Expaña va bien, aquel voluntarismo castizo que ataba los perros con longanizas y llenaba el palco del Bernabéu con lo más granado del ladrillo y la política. Venía el hombre mosqueado de la reunión monclovita y se encontró con un recibimiento nacionalista fabricado a partes iguales entre Roures, Mas y Sandro, preludio todo ello de la goleada que ya vaticinaba Cristiano con su humildad habitual y que ahora anda explicando Jorge con su verborrea proverbial. Medita Pérez medidas correctoras que no serán precisamente de austeridad, virtud que solo recomienda a un torpe y errático José Luis para que este la aplique a su manera y siempre con la vista puesta en una Europa que nos tiene ganas, muchas, casi tantas como Platini a Pérez y a su hombre de la libreta.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Fiasco




El de Antonio Robles y upedetes en las elecciones catalanas. Así, con esta cara, se quedó más de un militante tras conocer el apoyo obtenido por este gran proyecto nacional.

lunes, 29 de noviembre de 2010

martes, 23 de noviembre de 2010

Sociedad civil



No está muy claro, aquí y ahora, qué es la sociedad civil. Todo el mundo tiene una idea más o menos definida sobre qué es una sociedad mercantil, recreativa o gastronómica, incluso un niño aparcado en un colegio sabe, por ejemplo, qué son y qué buscan las organizaciones no gubernamentales La ciencia política nos enseña lo básico: que los ciudadanos se reúnen para tomar decisiones en la defensa de sus legítimos intereses ante un poder político que por naturaleza tiende a ignorarlos, buscando así una mínima respuesta-o equilibrio-frente a la cotidiana arbitrariedad que preside cualquier acción de gobierno, a la vez que se canalizan unas demandas elementales para presentarse ante aquel sujeto que siempre tiene la última palabra. El problema surge cuando esa sociedad civil, de existir, no es más que un apéndice del gobierno de turno que sirve precisamente para lo contrario, impidiendo cualquier cambio sustancial y mostrándose sin ningún rubor como un simple elemento folclórico en días festivos. En Catatònia, por ejemplo, la sociedad civil no es más que una calçotada con ropa de Gonzalo Comella.

martes, 16 de noviembre de 2010

La vuelta al ruedo


Por prescripción facultativa no suelo ver mucha televisión, aunque en determinadas ocasiones resulta inevitable, y también insoportable. La otra noche pude asistir a esa vuelta al mundo que ofrecen en el canal del Sr. Ramírez, una cosa tan pastelera como nuestro periódico. De refilón observé que camuflado-o tal vez arrinconado-entre el público estaba Pío Moa, tranquilo y sobrio, con ropa sport y la mirada afilada de siempre. Tomó la palabra nuestro hombre, y tanto daba que hablase sobre la negociación con la Eta, la transición y sus desastres o el pasado tenebroso del Psoe, y se desataron todos los demonios entre el resto de tertulianos: caras de estupor, cuchicheos y algún que otro chillido sobre cuánto nos costó la transición y qué poco nos lo agradecen, por no citar al más estólido de ellos, un desmelenado profesor que en plan futbolero en la barra de un bar repetía una y otra vez ¡porque usted dice que la homosexualidad es una tara!. Una histeria previsible, el aperitivo barato de la comidilla de siempre: la alusión despectiva al pasado del gallego, argumento tan pobre como redundante, una historia personal que ya fue suficientemente explicada por el propio interesado en su libro De un tiempo y de un país. Lo mejor llegó cuando uno de esos asalariados de la caja tonta citó, a modo de réplica, a los grandes historiadores de este pobre país, los Preston, Viñas, Juliá...: ahí fue cuando Moa no pudo reprimir una irónica sonrisa que no era sino la certeza de que en esa plaza tenía garantizada la vuelta al ruedo.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Los lunes, partido


El hombre más poderoso de Expaña ha decidido que el clásico por excelencia se juegue un lunes, y lo hace basándose en unas presuntas razones...¡cívicas!, oyen bien, civismo aquí, donde cada calle es un estercolero y no se ceden los asientos del transporte público a embarazadas y abuelas. Se van perdiendo las buenas costumbres, las pocas que que todavía quedaban en una sociedad narcotizada: ahora que medio país está los lunes al sol, y los martes y los miércoles y..., llega un señor y por su cara poco agraciada revienta todo un estilo de vida. Qué pereza.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Interdicción



Cataluña me ha dado la muerte civil.

Retórico, pese a lo que tiene de irreverente, pues no parece que eso sea muy trascendente en una sociedad muerta.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Pensamiento




La visita del Papa sigue coleando: algunos la siguieron desde su atalaya privilegiada, incorruptible, genuina, la del superhombre y sus valores. Como bien dice el artículo, entre tópicos de rigor y fobias tradicionales , no olviden nombres a la hora de votar.

martes, 9 de noviembre de 2010

Lecciones


La eternidad de Eta es un mito que alegra a los terroristas, en especial cuando va patrocinado por sus víctimas.

Desde su Mundo, Arcadi Espada, 8/11/2.010

lunes, 8 de noviembre de 2010

Romería




No sabes, Sonsoles, la cantidad de cientos de miles de españoles que podrían mandar un ejército.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Perroflautismo





Hace ya un tiempo saltó a los medios una noticia tan curiosa como esperpéntica que resumida con brevedad quedaría de esta guisa: un conductor que había atropellado mortalmente a un joven ciclista reclamaba a los padres del fallecido los daños sufridos en su vehículo, una máquina de muchos cilindros. Me viene la historia a la memoria cuando leo con estupor que un sujeto exige al estado que le indemnice por los presuntos daños sufridos en un secuestro del que apenas conocemos detalles, pormenores que vayan más allá del testimonio de los interesados y de un gobierno que gustosamente pagó el rescate exigido por los piratas del desierto. Como en el caso del conductor ofendido con el pobre ciclista y sus progenitores, el fulano secuestrado es un tipo de vida cómoda, de los que tienen el dinero por castigo, de ahí que se dedique al más noble altruismo allende nuestras fronteras, promoviendo paz, amor y alianzas varias entre tiendas de campaña y mierda de camella. Para alivio de su conciencia, que es la de un país en triste caravana, nuestro héroe perroflauta promete más obras de caridad con lo que pueda recaudar entre el uso y el abuso de la ley. Pleitos tengas...

jueves, 4 de noviembre de 2010

Comer


Dicen que este país está de capa caída, que ya no es lo que era, o como afirman sin rubor los menos optimistas: que estamos a punto de esa nieve que los entendidos llaman intervención y que no es otra cosa que la tutela de incapaces de toda la vida. Mas no lo parece, al menos si atendemos al estómago, un sexto sentido para todo español que se precie.
Desde que los prohombres de la izquierda, antaño austera y solidaria como el jersey de lana de Camacho, descubrieron la deconstrucción de las cocinitas de Adriá mientras buscaban esos vales sindicales que acreditan lo ya sabido, que el dinero público no es de nadie, el comer más o menos bien, abundante y generalmente de gorra campea y vacila como metáfora de una Expaña que se reinventa en los fogones. Así, y sin mucho que celebrar más allá de la gula de los partícipes, los banquetes brillan por doquier, bien en Bruselas con camaradas andaluces en gloriosa mariscada, bien en Madrid con el superministro de interior y los ropones de la cosa terrorista, sin mucho que degustar pero con bastante que pactar.
Y en el silvestre oasis catalán, y con la excusa de las elecciones, todo son multitudinarias butifarradas, costilladas y caracoladas, que sólo la mitad vota, pero todos comen, y mucho, incluido un asceta Montilla que ebrio de alioli y vino peleón sigue prometiendo un salario para la generación ni-ni, ya sea para que al modo keynesiano se fundan los niñatos esa pasta en comida, aunque fuere basura.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Sórdido


Lo peor es que te preguntas de dónde vas a sacar tantas fuerzas la mañana siguiente para seguir haciendo lo que has hechos la víspera y desde hace ya tanto tiempo, de dónde vas a sacar fuerzas para ese trajinar absurdo, para esos mil proyectos que nunca salen bien, esos intentos por salir de la necesidad agobiante, intentos siempre abortados, y todo ello para acabar convenciéndote una vez más de que el destino es invencible, de que hay que volver a caer al pie de la muralla, todas las noches, con la angustia del día siguiente, cada vez más precario, más sórdido.

Releo el Viaje al fin de la noche, de Louis-Ferdinand Céline, y dejo aquí este pasaje por su crudeza y pesimismo, por su desesperación notable y evidente amargura, y lo hago porque es casi lo mismo que hace bien poco me contaba un hombre al que algún técnico en empleo colgaría la aséptica etiqueta de parado de larga duración, de esos que perciben un subsidio financiado con deuda pública; mas este hombre vencido, menos retórico pero más cruel, no vacila en definirse como un inútil, y lo hace sin ningún dramatismo mientras sus dedos juguetean con un cigarrillo y sus ojos se pierden en el vacío. Quizá su destino esté sellado, sea invencible y, lo que es más sórdido, avale esas miserables previsiones que afirman lo inevitable: que muchísimos de los parados generados por esta crisis no volverán a trabajar jamás.

viernes, 29 de octubre de 2010

Semana negra

Pese a la colocación de unos bonos que ningún político compra, qué extraño, no ha sido esta una buena semana para el nacionalismo y su oasis: a la vez que moría uno de los filólogos catalanes más reputados y cerraba sus puertas una de las librerías más emblemáticas en el proceso de construcción nacional, un tribunal le daba un palo al Ayuntamiento de Barcelona por no ser muy escrupuloso con la legalidad en materia lingüística, aunque para consuelo de algunos contaba la resolución con un voto particular por un quítame allá esas pajas. Pero faltaba Montilla, el hombre normal, aportando su granito de arena, echando sal en la herida: campaña electoral en castellano y propuesta formal para que uno de sus hombres de confianza, el presidente de las asociaciones andaluzas en Cataluña, olé, entre en la asamblea general de la nueva supercaja, un híbrido nacido de los números rojos y las hipotecas basura. Así, resulta normal que Iván Tubau no provoque mucho afirmando que los catalanes cada vez caen peor en el resto de Expaña. Menos mal que el Papa, si no lo impiden los perroflautas, hará parte de una misa en catalán.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Escandalosa pluma

Leo con demasiada avidez, eso creo a veces, o sencillamente es que me estoy haciendo viejo y casi todo me la sopla, porque no le di la suficiente importancia a una peripecia erótico/festiva que cuenta Fernando Sánchez Dragó en Dios los cría...Hace cuarenta años, que no es poco para tanto ruido, el escritor se trajinó a unas niñas en Japón, o más bien fue al revés, al menos eso se deduce del relato que, obligado por las circunstancias que marca la penosa actualidad, he releído con más tranquilidad: que las niponas adolescentes se lo trajinaron a él, y por turnos. Veo ahora las explicaciones y matizaciones del interesado en un artículo y resulta que la cosa no fue más allá de cuatro caricias. Obviamente, esto es progrelandia, se ha montado el cirio y unos cuantos imbéciles exigen sangre: la justicia nunca les ha interesado y la terrible fechoría, en el peor de los casos para nuestro hombre, estaría prescrita. Que la pluma tiene mucho peligro, más ahora que nunca, lo puede certificar un Pérez Reverte que sale a escándalo semanal y que no deja títere con cabeza ni fulano en el que ciscarse. No obstante, y mientras no lo prohíban, seguiré leyendo y releyendo con la misma avidez, preguntándome, solo como ejemplo, qué dirían hoy todos los meapilas que nos alumbran sobre un tal Louis Ferdinand Destouches.

martes, 26 de octubre de 2010

Mairena



Causa cierto revuelo que Carmen de Mairena se presente al parlamento catalán, como si por estos pagos y desde la muerte de Paco nos gobernara una suerte de aristocracia. Sería, dicen algunos, el triunfo de lo freak, el hundimiento del seny, el no va más: craso error. El parlamento catalán, un edificio-dejaremos institución para otros supuestos más académicos-muy cercano al parque zoológico y al viejo palacio de justicia, ha demostrado sobradamente su capacidad para acercar la política a la mitad pueblo, porque la otra mitad se abstiene con desprecio y rebeldía, con desgana y contumacia. El parlamento catalán ha entronizado a bachilleres y jardineros, filólogos y amas de casa, patricios y plebeyos, catalanes y charnegos. Bien esta que se popularice la política como en su día se popularizó la justicia, vistiendo así al pueblo soberano con la toga de ciudadano jurado, que es una comedia que sienta bien y se paga regular, pero que sirve para contar batallitas a los nietos y amenizar una paella familiar con atenuantes y agravantes y piezas de convicción. Cataluña es una noria que gira y gira y que algunas veces recoge y abraza a lo más llano del pueblo para subirlo a lo más alto del sueño, aunque este no sea americano y haya que revalidarlo cada cierto tiempo.

domingo, 24 de octubre de 2010

Un par




De la mano del incombustible Ruiz Portella, Áltera y Planeta han subido a una especie de montaña rusa a dos tipos difíciles de clasificar, dos toreros-porque mucho se habla aquí de toros-unidos por una cuantas cosas con un común denominador: la incorrección política. En un tú a tú que en ocasiones queda desequilibrado por la excesiva locuacidad de Dragó, especialmente en cuestiones como el sexo y las drogas, en las que Boadella aparece como un puritano incorregible y feliz, se tratan infinidad de temas en los que ambos suelen coincidir de manera casi absoluta, de ahí un título tan sugerente como previsible. Si algo rezuma el libro es una evidente nostalgia, una querencia por cosas que han ido desapareciendo y que los protagonistas, un exiliado y un vagabundo, gustarían resucitar bajo la bandera de la reacción, lo que en el fondo no es ya más que una quimera, y no precisamente por la edad de los que aquí reunidos, que gozan de buena salud y no pecan precisamente de pereza, sino por el notable pesimismo antropológico al que están abonados, uno y otro.


jueves, 21 de octubre de 2010

Catalanadas

Cuando empecé a ejercer una de las profesiones más viejas del mundo, y un poco ha llovido desde entonces, un veterano con mucho oficio me dijo que solamente había una cosa peor y más retorcida que un juez, y eso era un fiscal. Tras ver a un dirigente del PP catalán declarar ante un fiscal especialista en odio y discriminación a cuenta de unos delincuentes rumanos, y con unos cuantos años ya de antigüedad en la cosa, debo decir que sí hay algo peor que un fiscal, y es un fiscal sensible.
* *
Pepito Montilla promete un salario/préstamo a la generación ni-ni, que es inversión tan ruinosa como los catabonos, porque ni el bachiller ganará la última charlotada a la que se presenta ni los fulanos que lo recibirían iban a devolver un euro. Puestos a ser toreros y socialdemócratas, y ya que nos cortamos la coleta, más coherente y solidario, y quizá también económico, sería prometer enseñanza subvencionada en el Colegio Alemán de Esplugas de Llobregat.
* *
Trincan a un concejal separatista acusado de pederastia, aunque en su defensa alega que todo principiaba y moría en los pies de los tiernos infantes que con mimo masajeaba. Hace años conocí a un tipo que afirmaba ufano que lo que más le gustaba era que su novia se la menease con los pies: son gustos, como los gelatinosos pies de cerdo. De la pedofilia a la podología hay un paso, un pie: a ver si un fiscal especialista y sensible lo aprecia.
* *
Un vendedor de prensa acude a Barcelona para decir que la independencia catalana es una quimera y el auditorio, con Pepito a la cabeza, pasa de todo: conocen sus dobleces y travestimos, por eso en la intimidad, que es sagrada y no se debe airear, se descojonan de risa con la edición catalana de su diario y la cancha que reciben los más variopintos separatistas.

miércoles, 20 de octubre de 2010

martes, 19 de octubre de 2010

Hipocresía



Cada cierto tiempo una especie de mantra susurrante recorre la vieja Europa a costa del fenómeno de la extranjería: que si el burka y otras prendas ofenden unos determinados valores, que si los campamentos de cíngaros todo lo enfangan, que si algunos extranjeros son poco productivos y, por contra, copan y colapsan los servicios públicos... Ahora llega Doña Merkel con el idioma, su conocimiento y una voluntad de integración que brilla por su ausencia: flojita, muy flojita, y ya vendrán los matices. Pocos debates atesoran más hipocresía y corrección política que el de la inmigración en una Europa que vive de espaldas a la realidad y a la de sus propios ciudadanos y que marea la perdiz mostrando el diagnóstico pero ocultando el remedio. El modelo multicultural ha fracasado, sostienen algunos con la boca pequeña y mirando hacia su propia retaguardia, que no es otra que un inmenso país llamado Turquía, más de setenta millones de fulanos llamando a la puerta y reclamando la entrada en un club que ya no es precisamente selecto. La hipocresía va de la mano de la más absoluta ingenuidad: lo que de verdad ha fracasado es Europa, su historia, su cultura y su filosofía.

domingo, 17 de octubre de 2010

Incompetencias


Que la fiesta de los toros pase de interior a cultura no es mala noticia, pero tampoco buena. Entre el siniestro Rubalcaba y la meliflua Sinde hay una alternativa que pasa por la libertad: de la misma forma que solamente el más radical liberalismo saca al hombre de la miseria, es la independencia de cualquier tutela la que salvará al toro y al torero. La fiesta, abonándose a toda esta ola de soberanismo que nos invade, debe proclamarse privada a todos los efectos, ese será su mejor blindaje, y así, como cualquier otra actividad profesional o empresarial, únicamente cuando se vulnere la ley podrá la administración meter ahí su zarpa sancionadora, sin que valgan iniciativas populares ni atropellos similares. Un espectáculo de este calibre debe liberarse de los políticos y su natural querencia a la arbitrariedad, pues no quedará así festejo alguno que lo presida un funcionario ignorante y con ganas de figurar. Tampoco habría que preocuparse mucho por el orden público en un espectáculo en el que, a diferencia de otros más zafios, el incidente más grave es pitar al torero o llamar buey al toro. He ahí la verdadera competencia, el toro que hay que lidiar. Y es que duele ver a figurones del toreo mendigar orejas en plazas tan poco recomendables como un ministerio.

viernes, 15 de octubre de 2010

Presume...


Hace ya bastante tiempo-algo comenté por aquí-conocí a un tipo que se vanagloriaba de las innumerables detenciones policiales que pesaban sobre sus espaldas. Presumir es como casi todo, un acto de voluntarismo muy ligado a la condición humana que siempre dejará una pincelada sobre la personalidad de su autor, causando admiración o náusea, aplauso o abucheo, o simple indiferencia. Es posible que me traicione el subconsciente, pero el caso es que me acuerdo de aquel chorizo cuando veo a un vacante ministro de trabajo sacando pecho ante los padres de esta patria decadente con sus cifras del paro, presumiendo de haber doblado el número de parados: que las carcajadas no echasen abajo ese teatro de variedades ante tamaña heroicidad demuestra la potencia del anestésico que nos hemos enchufado, aunque deberían ser esos parados doblados los que entrasen allí, al menos para hacer la ola a ese petardo. Y es que este es un país de mucha jactancia, como aquel majadero catalán que vacila de haber denunciado a cientos de comercios que rotulan en español, o niñatos que apalean a otros niñatos, lo graban en un móvil y lo cuelgan en internet buscando alguna clase de reconocimiento efímero, por no hablar del presidente que presume de niñas feas y gordas y las mete en un avión para hacer un posado en las Américas. Del difama... hemos pasado al presume, que algo queda, aunque el resultado final de tanto presumir no sea otra cosa que el bochorno, la vergüenza o el delito.

jueves, 14 de octubre de 2010

Arteche



Ha muerto Arteche. Buen tipo, tan bravo como duro, tan sobrio como noble. Se ha ido joven y sin hacer ruido, muy anticipadamente, como se fue de su equipo y del deporte tras cantar las cuarenta a Gil. Los que tenemos una cierta edad, los mismos que no hemos crecido, y ni falta que hacía, con el dichoso tiquitaca, algo debemos a tipos como él, porque en lo recio y viril de su aspecto, que ya se reflejaba en los cromos que con avidez coleccionábamos, estaba parte de la esencia del fútbol. Tremendos eran aquellos partidos contra el Madrid, sus pleitos verbales y físicos con el soso Gallego, una guerra por capítulos que se libraba en el interior de las áreas mientras se lanzaba desde la esquina. No era de los que fingían buscando una roja ful para el contrario, así que apuntaba la afrenta en una libreta imaginaria y ya pasaría cuentas en algún lance... si había lugar. Quizá los zagueros de hoy sepan salir con la pelota pegada a los pies, soltar un pase de treinta metros o hacer un caño a un delantero ansioso: por eso, entre otras razones, el espíritu de Arteche es de otra época, la de aquellos cromos que rápidamente pasaban de mano en mano y tanto juego daban.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Sin un clavel


Dicen que esto se resquebraja por momentos, que el camino de servidumbre es un grotesco corralito en el que habrá que saber moverse bien so pena de perecer, y así, como el que no quiere la cosa y en plena precampaña electoral, la administración catalana lanza a la desesperada una emisión de bonos que permita, si alguien la quiere, atender los pagos más urgentes. Y es que para comprender esto, como todo, lo mejor es acudir al pueblo y dejar de lado a sesudos economistas que marean la perdiz con cifras que mañana ya no valdrán un pimiento. Que la caja pública está llena de telarañas me lo cuenta un amigo, un crack, un tipo que siempre, y con la excusa del arte, ha sabido moverse en el mundillo de la subvención, pues en este país se regala el dinero de todos para crear cualquier cosilla:

Estoy hasta los cojones de los progres de mierda.

Así resume la situación un alcalde catalán y socialista cuando su concejal de cultura le traslada las quejas de los que hasta ahora pillaban, y bien, con la excusa de la artística divulgación.

Aunque tardía, no está mal la respuesta, pero puestos a ningunear, y antes de dar el portazo a tanto pedigüeño, no estaría mal que el alcalde entregase a su concejal miles y miles de billetes de monopoly, pues el arte no deja de ser imaginación y la cultura, si no impostura, es devoción.


lunes, 11 de octubre de 2010

Esto se hunde



Llega para Z. la hora final, la del hundimiento: abandonado por todos y todas, encerrado en su burbuja y víctima del fuego amigo, asiste impotente al desmoronamiento de todos los frentes. El único ejército que todavía figura en los mapas es el compuesto por millones de desocupados, las armas milagrosas no salen de las fábricas por falta de dinero y aquel talante no es más que la metáfora de la ruina .

De él ya solo se espera un gesto viril, aunque es probable, dados los antecedentes, que al grito de bujarrón el último remate la faena intentado huir disfrazado de cualquier cosa, quizá de gótico en Halloween.

viernes, 8 de octubre de 2010

Microrrelato



Hoy día son pocos, jóvenes o mayores, los que saben quién fue, y mucho menos cómo vivió y murió, Willi Münzenberg, el rey indiscutible de la agitación y la propaganda. Una pintura, colgada en el vestíbulo de aquel hotel de Baviera en el que la nieve me había retenido, lo representaba en actitud desafiante, pelo alborotado y miranda penetrante, de loco decían algunos, de genio otros, señalando con el índice a un perplejo magistrado que a duras penas podía mantener el orden en la sala, logrando así su objetivo, una inversión de los papeles que regían el proceso, lo que al final desembocaría en lo ya conocido, en aquello que yo había leído en muchos libros que fielmente retrataban al personaje, y que no era otra cosa que una absolución, pues como Willi decía, y parece que ahora estoy oyendo su alegato, su imputación no era más que una absurda prevención que la constitución de Weimar, desacreditada por todos pero todavía vigente, no permitía.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Conceptos

Decía Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin para amigos y enemigos, que la muerte de un hombre era un tragedia, pero que la muerte de un millón de hombres no era más que una estadística. El razonamiento está claro: a medida que la muerte se va multiplicando, una y otra vez e independientemente de sus causas, la tragedia se va difuminando en la impersonalidad de los números, desapareciendo el hombre y su dramático final en la gran masa de cadáveres. Algo así, más o menos y a modo de arenga y con muchas botellas de vodka, debía explicar el hombre de acero a los verdugos de la cheka cuando estos se enfundaban el mono de trabajo, fuese en la Lubianka o en los bosques de Katyn. Seguro que unos cuantos años después Beria recordaría esta gloriosa filosofía mientras los herederos de Iósif lo pasaportaban al grueso de la estadística.
Algo así, mutatis mutandi, sostiene la ministra Bibiana cuando afirma que no existe una opinión unánime sobre el concepto de ser humano, todo es relativo y según se mire, lo que sorprende notablemente en una abanderada del pensamiento único. Quizá con un aborto, o dos, podríamos discutir sobre aquello que ha terminado en el cubo de los desperdicios, si era un ser humano, persona, personita o sólo un cúmulo de células, pero esta la ley de interrupción voluntaria del embarazo no es más que un método anticonceptivo con cargo al erario público, más gasto que estamos en la champions, por lo que los cubos serán sustituidos por contenedores y la tragedia dejará paso a la estadística. Mientras tanto, y a la espera de la primera oleada de cifras, nos tendrán entretenidos con milongas sobre derechos de la mujer, cosillas de la OMS y artículos de los filósofos de guardia.

lunes, 4 de octubre de 2010

El ángel rojo


De vez en cuando, y más en los tiempos que corren, conviene ejercitar la memoria y, si esta es histórica, miel sobre hojuelas. A la vista de que el gobierno, en unión de sus más o menos fieles e interesados aliados, decidió hace ya tiempo embarcarse en esa contradicción en sus propios términos que es la memoria histórica, centrándose en la Guerra del 36 y el posterior régimen que de ella surgió, sería conveniente glosar la figura de todo un personaje que en aquella época se distinguió más allá incluso que lo que le era exigible en una situación auténticamente dramática.

Por eso, entre otras razones, es muy interesante este libro de la editorial Almuzara sobre Melchor Rodríguez, por su actualidad y porque el autor, el periodista y escritor Alfonso Domingo, da un magnífico repaso a la vida de Melchor antes, durante y después de la guerra civil, con la peculiaridad de que se hace de forma novelada y sin perder de vista el rigor de los hechos, porque a fin de cuentas estamos ante un historia de la guerra civil dentro de la misma guerra.

Es la vida de todo un caballero del sevillano barrio de Triana. Huérfano de padre desde la infancia y acosado por la pobreza ejerció los más variados oficios, hasta el de matador de toros, pero una cogida le obligó a retirarse y a buscarse la vida en Madrid como trabajador del metal, siendo este traslado forzoso determinante en su paso a la actividad sindical y política, pero también crucial para jugar el papel que el destino le tenía asignado: sindicalista de la CNT y de la FAI, pero también, y principalmente para su figura, Director General de Prisiones de la República en plena Guerra Civil, en el período comprendido entre noviembre de 1.936 y marzo de 1.937. No me extenderé en más datos biográficos, pues están en la obra perfectamente detallados y ordenados, pero sí dejaré cuatro pinceladas que pueden mostrar un esbozo de la bondad y honradez del personaje, virtudes estas que no suelen acompañar a los que se dedican a la actividad política, porque Melchor Rodríguez, seguramente a su pesar y en tiempos convulsos y también por casualidad, se encontró abocado al desempeño de una cargo público y de carácter ejecutivo, una notable paradoja tratándose de un anarquista.
Un fragmento de una denuncia suya retrata al personaje, y lo hace en su justa medida de honestidad y valentía, porque entonces ya había sido destituido de su cargo y se exponía a cualquier represalia de los que, con nombre y apellidos e investidos de todo el poder absoluto que le otorgaba una situación bélica, eran denunciados:

En relación a la orden dada por el tal Cazorla referente a sacar de las cárceles del Gobierno a los absueltos por los tribunales populares, tras ser retenidos gubernamentalmente por él, para, valiéndose de engaños y órdenes verbales secretas, dadas a los agentes de su mando, conducirlos a cárceles clandestinas y batallones de milicias comunistas(…); declaro estar dispuesto a comparecer ante las autoridades o comités responsables para verbal o documentalmente demostrar la funesta política seguida desde la Consejería de Orden Público de Madrid por Santiago Carrillo y Serrano Poncela, primero, y por José Cazorla últimamente(… )

Puede parecer una contradicción que un anarquista sea Director General de Prisiones, pero no lo es tanto si atendemos al momento histórico en que nuestro personaje tuvo que saltar a la arena y lidiar con un toro muy diferente al que años atrás le había retirado de la Fiesta. Tampoco es extraño si sabemos que como buen anarquista, utópico en los fines y quizá también en los medios, pretendía dar un revolcón al sistema penitenciario vigente hasta el momento, cambiarlo desde dentro, humanizarlo en la medida de lo posible y buscar las medidas alternativas que hicieran de la pena un instrumento tendente a la reinserción.

Pero el estallido de la Guerra Civil y la consiguiente locura desatada iban a convertir a nuestro personaje en algo más que un mero funcionario de élite. Desde su cargo puso freno con contundencia a las sacas indiscriminadas de presos hostiles al Frente Popular, derechistas los llamaban, los mismos que terminaron en las cunetas o en las fosas de Paracuellos. Hombres que más tarde hicieron carrera en el bando vencedor, Muñoz Grandes, Fernández Cuesta y el cuñadísimo Serrano Súñer salvaron el pellejo gracias a Melchor, quien no hacía distinciones ni tampoco discriminaciones, prebendas y estigmas que no tenían cabida en el profundo humanismo que atesoraba. Pero nuestro héroe duró poco en el cargo, siendo como era un funcionario díscolo y proclive a un entendimiento que ni sus superiores ni sus adversarios en la contienda deseaban.

Pudo huir antes de que finalizase la guerra, como hicieron muchos de sus correligionarios, pero no lo deseaba, tal vez porque ingenuamente esperaba la benevolencia de los vencedores o la reconciliación entre los dos bandos. Craso error: el régimen triunfante fue miserable con él como lo fue con otros que no lo merecían, y lo fue por partida doble: lo sentó en el banquillo y lo acabó condenando pese al testimonio en su favor de algún nuevo jerarca de la victoria. Suponemos que la vergüenza y la mala conciencia hicieron mella en sus juzgadores, ya que no se atrevieron a sentenciarlo más allá de la pena de seis años y un día, de los que en prisión cumplió poco más de uno. Podemos terminar diciendo que murió de viejo y que su entierro, en los estertores del franquismo, fue multitudinario, congregando a falangistas y anarquistas, vencedores y vencidos, vividores del régimen y opositores al mismo.
La obra, pues, rinde un humilde y necesario homenaje a un hombre justo y honesto, sacrificado y generoso que, como no podía ser de otra manera, ha sido ignorado por los que a golpe de ley o decreto tanto disfrutan mirando al pasado, removiéndolo y retorciéndolo con fines siempre espurios.

sábado, 2 de octubre de 2010

Tiempo



Se desconoce si este artilugio-normalización lingüística a tope- será el que mida el tiempo en la próxima-o presente-negociación entre las dos bandas, pero sus detalladas instrucciones son toda una evidencia, y también, por qué no, una declaración de principios: la banda E, primera parte contratante, ya no es lo que era, pues todo hay que explicarlo-¡joder!-a una militancia petarda e inútil, por lo que bajará su listón reivindicativo a fin que la banda G, segunda parte contratante, no pueda negarse a la firma de un acuerdo plenamente satisfactorio para ambas partes contratantes.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Bares


Independientemente de las cifras, una corruptela como cualquier otra, el éxito de una huelga debe medirse por el número de bares que permanecen operativos, pues ese y no otro es el motor de una economía de servicios como la nuestra. Más bares abiertos que nunca en un trance similar, poco a poco y con una cierta timidez según amanecía y sin ningún pudor a medida que avanzaba el día, con la persiana bien subida y la cocina a toda marcha, que ya llegará la ley antitabaco en enero y no es cosa de dejar vino en las bodegas. Fracaso absoluto, como acredita la jeta de un Corbacho desolado.

En una comedia relativamente bien pactada, para eso cobran liberados y ministros de la misma caja, ni los funcionarios han parado lo esperado ni la policía ha repartido más leña de la que ordenaba la superioridad, no sea que con muertos de por medio tengamos que darnos una ley de huelga como mandan los cánones, con penas de prisión para combatir la coacción. En la vanguardia de la lucha, qué feos, los rostros airados y biliosos de siempre, el dedo índice amenazante como metáfora de la información piquetera; en la retaguardia, bien cómodos en su indigencia intelectual, los muñidores de la cosa, tranquilos y reposados saboreando un momento que parecía no llegar nunca. Pan para hoy.

Mucho antes de que cayese el Muro, muchísimo, vimos el eclipse de la revolución en aquel obrero que adquiría un apartamento en la playa, una casa en la montaña: reventado el mercado inmobiliario para muchos años, la baza del sistema capitalista para desactivar futuras milongas sobre derechos irrenunciables debe ser la promoción de cruceros todo incluido, la inmensidad del océano y una tumbona como auténtica conquista social. Mientras llega el Bismarck que lo articule, beneficios fiscales para los bares, por favor.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Responsabilidad



A trabajar, pues como dijo aquel cursi americano, no te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tu país. A trabajar, compañeros.

martes, 28 de septiembre de 2010

Justicia rápida


Hay tipos que tienen mala suerte, que parecen levantarse cada mañana con el pie izquierdo, o estar siempre en el lugar equivocado y con la peor compañía: gentes, en fin, que entran en un casino para tomar una cerveza y pierden hasta la camisa. Con igual rapidez que su juicio por un delito contra la seguridad vial, Jesús Neira ha pasado de héroe a villano, de ángel a demonio, y todo enmarcado en un absurdo proceso en el que a partes iguales han confluido la escasa fortuna y el error de cálculo, auxiliar a quien no debía y ponerse en manos de políticos oportunistas, tomarse unas copas-quizá para celebrar su resurrección-y conducir un coche ante las narices de un celoso policía. Tras su última fechoría, y una vez devueltas medallas y condecoraciones que ya nada valen, a este hombre sólo le queda el exilio, pena en teoría mucho más grave que la de multa o retirada del carné de conducir, pero que sin duda le permitirá gozar, dentro del más humilde anonimato, de la suficiente tranquilidad para escribir unas memorias que deberían principiar con aquella frase de Napoleón III: quien sirve a un estado sirve a un ingrato.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Madre Volga



Un chiste circuló en este sentido durante los años setenta en torno a Leonid Ilich Brezhnev, el de cejas de búho. Para impresionar a su madre, la invitó al Kremlin, le mostró sus poderes y pertenencias, su nivel de vida, sus coches alineados en le garaje, sus dachas, sus alfombras persas, sus cotizados cuadros, sus legiones de criados, todo ello para que comprobara lo lejos que había llegado desde que abandonó la aldea ucraniana. Pero mamá Brezhnev, impasible no movía un músculo. Ninguna de aquellas maravillas parecía impresionarle. El secretario del PCUS (1964-1982) la llevó entonces hasta el pabellón de caza, que era un palacio versallesco. La paseó por los jardines, hizo que tocara la orquesta de muchos profesores, le mostró la pinacoteca, los salones de oros y caobas, las paredes de platino, la biblioteca llena de incunables, las espadas de Wan, los frescos de Andréi Rubliov, la corona de Pedro el Grande.
-Bueno, madre, di algo- ¿Qué te parecen los tesoros que tu hijo ha conseguido?
-Está bien, muy bien, hijo, pero ¿qué pasará cuando vuelvan los rojos?

Rescato Madre Volga- Manuel Leguineche, Seix Barral 2.003- porque en estas vísperas de huelga general viene al caso, ni pintado. Toxo y esposa a orillas de Leningrado en un crucero de nivel preparando la revolución contra el estado del bienestar, que no es otra cosa que el bienestar del estado y el suyo propio. Qué pasará cuando vuelvan los rojos, debió preguntar la señora ante la juerga que disfrutaba, a punto de entrar en el casino del barco, la golosa ruleta como guinda a una vida regalada. Los rojos no están, no se les espera, para qué, si ya se fueron por el sumidero de la historia cuando las colas se hicieron demasiado largas, pero sus pequeños lujos, los de Toxo y esposa y cientos y cientos de herederos de la utopía, quedan a salvo con un generoso sistema que no puede repartir el trabajo ni tampoco la riqueza, pero que mediante ley, y al menos de momento, sigue pagando vacaciones.