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miércoles, 18 de julio de 2018

Piropos



Siempre se había dicho, al menos hasta hace bien poco, que el Derecho Penal era una última ratio, o que una conducta sólo debía ser perseguida penalmente cuando no quedaba más remedio. Era el principio de intervención mínima el que debía guiar siempre el ánimo del legislador, so pena de andar constantemente odiando el delito y compadeciendo al delincuente. Algo de ello hubo en el año 2015, cuando una importante reforma del Código Penal despenalizó, salvo en supuestos relacionados con la violencia doméstica, las injurias leves, quedando al ofendido la jurisdicción civil para  la persecución de esas acciones.

Mas todo parece indicar que soplan malos vientos para despenalizaciones en general, y en particular para todo aquello que tenga algo que ver con comportamientos presuntamente machistas, presunción iuris et de iure, pues todo es machismo sin duda de clase alguna. Y así, al rebufo de un puritanismo progresista y feminista altamente tóxico, se pretende castigar penalmente el soltar piropos a las mujeres, independientemente de que éstos sean soeces y vulgares o agradables y simpáticos. Es decir, que si un hombre llama guarra a una mujer que se le intenta colar a la hora de pagar en el supermercado queda impune, mientas que puede ser castigado si a esa misma mujer la piropea con epítetos del estilo de tía buena, macizorra, no te cueles. Delirante, o hilarante.

lunes, 16 de julio de 2018

La France



Acabó el Mundial y se lo llevó Francia, quizá porque a la hora de la verdad fue el menos malo, y también porque tuvo en el árbitro a su mejor goleador. Soslayando lo futbolístico, que no fue nada del otro mundo,  al final se queda uno con la simpatía y belleza de la presidenta de Croacia, pero sobre todo con la euforia incontrolada e incontrolable del también simpático Macron en el palco de autoridades. Luego, como era de esperar, la fiesta se trasladó a las calles francesas, con disturbios, saqueos y algún que otro muerto. Lo de siempre, en definitiva. Mientras, Emmanuel, ajeno a lo mundano, seguía celebrando, jaleando, animando.