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martes, 30 de marzo de 2021

La tropa en campaña

 


No hay nada mejor que una campaña electoral para degustar toda una sarta de estupideces bajo la forma de propuestas que rozan el surrealismo. Así, el sacamantecas Pablo Iglesias lleva en su candidatura al jefe del sindicato de manteros: todo un guiño al comercio que paga impuestos, pero es que la cabra siempre tira al monte y un manta llama a otra manta. Hay que presumir que el mantero tendrá papeles y podrá ejercer los derechos políticos de cualquier contribuyente, aunque en esta España de la pandemia todo vale y nada es ilegal, siendo incuestionable que la imbecilidad cotiza siempre al alza, como la que nos ofrece el desaparecido ministro Castells, un mostrenco en camiseta que no tiene empacho en afirmar que si este gobierno colapsara sería la desintegración total del país. Somos la última muralla en defensa de la civilidad, sentencia Don Manuel, tuneando de esta guisa la célebre y atinada frase de Spengler sobre el pelotón de soldados que siempre acaba salvando a la civilización.

Y como la cosa va de soldados en un país que suprimió el servicio militar obligatorio, Pedro Jeta Ramírez, siempre al quite cuando peor pintan las cosas para el Consenso, nos pide que salvemos al soldado Edmundo Bal. Hay que joderse. Vaya tropa.


martes, 23 de marzo de 2021

Los legatarios de ETA

 


Los proetarras de Bildu indican a la autoridad competente, en esta caso la presidenta del Congreso, que no aceptarán que se les defina como los herederos de ETA, lo que equivale a una petición tácita de que el uso de ese sintagma sea sancionado según los usos y costumbres de la noble cámara de próceres. No sorprende la iniciativa en estos tiempos del lenguaje inclusivo, buenismo político y otras zarandajas similares, si bien, en el fondo y en la forma, los proetarras tienen razón. Y es que según las normas más elementales del Derecho de Sucesiones, el heredero, salvo que acepte la herencia a beneficio de inventario, cosa que no consta hayan hecho los bildutarras, se coloca en el lugar del causante aceptando lo bueno y lo malo, derechos y obligaciones, activo y pasivo.

Por el contrario, a la vista de lo anterior y sobre todo teniendo en cuenta la historia reciente y actual de este maltrecho país, es más correcto definir a la tropa de Bildu como legatarios de ETA, pues el legado es una atribución particular que hace el testador y que generalmente suele ser bastante jugosa. Es, pues, innecesario extenderse en la explicación, ya que es evidente los legatarios de la banda terrorista han adquirido lo bueno-presencia en las instituciones, dinero a mansalva e influencia política-sin que paguen tributo alguno por los crímenes de sus causantes o testadores. Todo esto lo explica muy bien Rogelio Alonso en La derrota del vencedor, Alianza Editorial, obra impagable e imprescindible para conocer el triste colofón puesto a nuestra particular historia de la infamia.


jueves, 18 de marzo de 2021

La piel fina

 


Que la izquierda y sus satélites mediáticos, entre ellos los siempre ambiguos tertulianos del centro centrado, tienen la piel muy fina es algo notorio que no merece la pena explicarse más allá de la simple mención anecdótica. Y así, ayer, mientras el zascandil Errejón hablaba sobre los problemas psicológicos que provoca la pandemia, un diputado del Partido Popular lanzó un grito para recomendarle que se fuese al médico. Se desató la bronca y se puso al gritón en la picota. Casualmente, unas horas antes el camarada Iglesias soltó una de sus habituales soflamas para decir que se presentaba por Madrid para acabar con los criminales que allí gobiernan. Nadie le afeó esas palabras al heredero o legatario de aquellas sacas tan madrileñas, si acaso el pequeño reproche-sólo la puntita-de que para tal injuria había utilizado su despacho oficial de vicepresidente de la ruina y la infamia.

Algo parecido ocurrió cuando el intrépido Echeminga defendía en el mismo espacio la hoy tan de moda eutanasia y un diputado, también del Partido Popular, le dijo a viva voz que parecía mentira que un tipo como él abogase por esa muerte dizque dulce que discurre por la vía rápida y con amparo legal. Otra bronca se desató entonces invocando tamaña falta de sensibilidad para con el diputado podemita. Y es que a la derecha, más o menos centrada, no se le permite ya ni el ingenio del vituperio. Como para plantear otras batallas de más enjundia. Acabáramos.


viernes, 12 de marzo de 2021

Emociones de censura

 


Que España, o lo poco que de ella queda, es un frenopático vuelve a quedar de manifiesto con un chorro de mociones de censura ¡en pleno estado de alarma! Pero esto, la moción de censura como sorteo a la representación que otorgaron las urnas, no es más que otra de las funestas consecuencias que trae consigo la Constitución y la partitocracia que consagra con grave escarnio para la soberanía. Triunfe la moción de censura y vengan con ella nuevas elecciones. Pero no, el legislador quiere que de esa (e)moción surja inmediatamente un gobierno de extraña composición que nadie ha votado. Y todo este desmadre con el añadido, nada baladí, de que nos regimos por un sistema electoral que es proporcional y no mayoritario. De ahí que un zascandil como Errejón corriese raudo y veloz a registrar su (e)moción de censura para reeditar en Madrid lo que en toda España defenestró al intrépido Rajoy. ¿Y qué vale más, se pregunta el vulgo desnortado, la decisión de la Presidenta de la Comunidad convocando elecciones o la añagaza de los censores con su (e)moción? No lo dice el legislador con claridad, luego serán los jueces los que sienten doctrina con el peligro que ello conlleva. ¿Pero no había acuerdo para repartirse la justicia?

En el fondo y emanando todo de aquel Consenso, esto no es más que la teoría, o metáfora, del fruto del árbol envenenado. Ciencia jurídica que ya estaba recogida en el Evangelio: por sus hechos, o frutos, los conoceréis.


lunes, 8 de marzo de 2021

Centro Centrado

 


En las redes sociales ha causado furor este vídeo de impecable realización que glosa todas las miserias de ese centro al que se han abonado todos aquellos que permanentemente renuncian a librar cualquier clase de batalla contra una izquierda hegemónica que, sin enemigo a batir, hace y deshace a su antojo en un país a la deriva. Quizá, como se dice en el vídeo, el mejor resumen de estos morigerados del centro reside en esta afirmación: yo renuncio a mis ideas si tú renuncias a escupirme. Lo dicho, centro centrado... muy moderado.


jueves, 4 de marzo de 2021

Declaraciones solemnes

 

Leo por ahí que esa cosa tan estúpida como innecesaria, el Senado, acaba de aprobar la igualdad entre hombres y mujeres. Después de tamaña gesta, procede que la ilustrísima cámara de próceres apruebe también el sufragio universal. Y no es esta propuesta ninguna boutade con ánimo de enredar, no en vano es gracias a ese derecho que a todos iguala la razón por la que sus señorías gozan de tantas y tan gozosas prebendas. Aunque el sufragio universal, nos indica Nicolás Gómez Dávila, no pretende que los intereses de la mayoría triunfen, sino que la mayoría así lo crea. Es por ello que ahora muchos ciudadanos creerán que el Senado ha puesto fin a una oprobiosa desigualdad en función del sexo, género según algunos, cuando todo esto no es más que un guiño a los fastos del 8 de marzo. Pero da igual, porque todo esto no es más que una ilusión, la del gobierno de las emociones que sale del dogma sagrado: un hombre, o una mujer, un voto.


martes, 2 de marzo de 2021

Arden las calles

 


Mentiría si dijese que me apenan los incidentes y saqueos, amén de otras golferías, que sufre la ciudad de Barcelona desde que metieron entre rejas al rapero de las narices. Las ciudades, como las naciones, tienen el destino que merecen, y la Ciudad Condal, a través de sus gerifaltes, lleva años buscando  ser  devorada y saqueada por estas hordas de niñatos, si bien es cierto que el común de sus ciudadanos no tiene la culpa de estos desmanes que soporta con resignación mientras añora una Barcelona que ya no existe.

Pero todo esto no es más que un aperitivo para la que se avecina: parece que todos los separatistas, incluido el perroflautismo de la CUP, están muy interesados en cambiar el modelo policial vigente hasta el momento y diseñar otra policía autonómica más acorde con los intereses de una casta dirigente en permanente rebeldía. No se quiere una policía que use balas de goma o gas pimienta para sofocar disturbios, sino un cuerpo cumbayá que se asemeje a los bomberos catalanes, quienes al estilo de Fahrenheit 451 se apuntan a cualquier aquelarre antisistema que se convoque. Y es que la Barcelona de Colau, al igual que toda Cataluña, es una sociedad distópica. Seguirán ardiendo las calles y nadie apagará el fuego. Pongan música de rap, o agarren una lira, y disfruten de lo votado.