Ya no se trata de ser proetarra, que sí, ni de tener un nombre impronunciable, que también, sino de ser un petardo, un lerdo: que le metan veinte años, de inhabilitación al menos, sin remisión.
Creo que la patronímica tiene algo que ver. Antes los vascos daban muy buenos porteros, como el batasuno Ángel Iríbar, o Luis María Arconada. Pero empezaron a llamarse Keppa, Garicoitz, Feldespatirritx y cosas por el estilo y la liaron parda.
Cuando hacía la mili se comentaba que "El que vale, vale... y quien no, para Cabo".
ResponderSuprimirEsto, más de lo mismo. El más tonto hace relojes.
Creo que la patronímica tiene algo que ver. Antes los vascos daban muy buenos porteros, como el batasuno Ángel Iríbar, o Luis María Arconada. Pero empezaron a llamarse Keppa, Garicoitz, Feldespatirritx y cosas por el estilo y la liaron parda.
ResponderSuprimirEn la mili, Herep, el valor siempre se presume, luego admite prueba en contrario.
ResponderSuprimirEsta hazaña ha sido muy parecida a la de Tamudo con Toni Jiménez en aquella final de Copa.
Esto, Tolerancio, es como la educación: qué nivel.