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sábado, 21 de enero de 2012

Bienvenidos


En una localidad catalana descubro una peluquería regentada por extranjeros y cuyos clientes son también, y exclusivamente, extranjeros. Cumpliendo escrupulosamente con la legislación nacionalista, el nombre del establecimiento está en catalán: Benvinguts, Bienvenidos. ¿Quiénes son bienvenidos? ¿Los clientes a la peluquería? ¿Dueños y clientes, todos juntos, a España? Afirma el catedrático Niño Becerra que a este país llegaron, llamados expresamente por políticos-valga la redundancia- irresponsables, cinco millones de inmigrantes para construir pisos baratos. Los pisos están hechos, muchos sin vender, y los inmigrantes sin trabajo...¿y la solución? Calla el catedrático, como si lanzase una pregunta a sus alumnos, y en el silencio más de uno tiene la sensación de que nos han tomado el pelo. En español, en catalán. Benvinguts, Bienvenidos.

3 comentarios:

C S Peinado dijo...

No creo que a nadie le pille por sorpresa que a Cataluña les estén creciendo ahora los enanos empezando por Joda, que se ha crecido en un sueño de nacionalismo gigante con unos pies de barro que empiezan a ceder.

Se quiebran por su propia estulticia.

Hasta aqui hemos llegado.

Un saludazo.

Fuga dijo...

De acuerdo con CS Peinado.
Casi todo lo que ocurre estaba descontado de antemano por muchos ciudadanos cabales.
El efecto llamada era un suicidio. El gasto público que superaba los ingresos a costa de deuda por generaciones venideras, por mucho que le joda a Querido Pepe y sus coléricos alegatos, el sistema autonómico, la politización de la justicia etc etc etc…posiblemente lo más amargo que se puede decir sobre el país es que básicamente 9 de cada 10 gilipolleces en las que nos han embarcado esta colección de descerebrados eran previsibles en su resultado final.

Todavía podemos darnos con un canto en los dientes de que aquel mongo, ex ministro, de la Fundación Ideicas, no animase finalmente a establecerse por aquí a otros 45 millones. Su ideal era Bangladesh.

Reinhard dijo...

Qué risa daba aquello de que tantísimo inmigrante venía a España a garantizar el sistema de pensiones. Ahora vemos los resultados, el sistema actual ya no llega, se alarga la edad de jubilación y todos los servicios públicos al borde del colapso. En efecto, hasta aquí hemos llegado, y no había ningún premio.