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martes, 17 de mayo de 2011

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Cautivo y desarmado el Tribunal Supremo, todo parece indicar que la banda de los seis cabalga de nuevo en la búsqueda de lo que serán sus últimos objetivos políticos. Tras la canonización de la marca blanca etarra, queda completar el proceso para el que estos sumos intérpretes fueron ordenados, por lo que la doctrina Parot, aquel parche que ponía un poco de sentido común en el cumplimiento de las penas, parece tener los días contados. Antes, o quizá después, y por aquello del río revuelto y sus pingües beneficios, dejarán en anécdota la acción popular, forma demasiado peligrosa de impulso y participación de los ciudadanos en la administración de justicia. Salvo la destitución inmediata de la banda, no hay amparo.

6 comentarios:

Tolerancio dijo...

Se jubilarán tan ricamente... sólo de pensarlo...

JohnPJones dijo...

¿No hay ninguna forma de proceder en caso de traición? ¿O esto no lo es, o es que no se estila ya?

Reinhard dijo...

Creo que proceder por un delito de traición, con todo lo amplio que ello pueda ser, es propio de estados más serios: Gran Bretaña, Francia, Alemania. Aquí, por contra, estos tipos se irán a su casa con toda clase de condecoraciones y prebendas.

Así, lo más aconsejable sería proceder por la vía de hecho: cerrar el edificio donde se cobijan estos felones y poner un letrero de se vende o alquila.

Señor Ogro. dijo...

Se les debería juzgar por traición y prevaricación, para a continuación encerrarles con los mismos etarras que pretenden liberar.

El tribunal supremo yo entiendo que tendría potestad para ello; ahora, no olvidemos que el supremo, es también un tribunal controlado por los políticos. Sus magistrados son más profesionales, de carrera, pero siguen estando al servicio de los partidos políticos.

Por tanto, ¿quien va a juzgar a los traidores del constitucional?, absolutamente nadie.

Antonio dijo...

Muy buenas, Herr Reinhard. Hace algunas semanas que visito su blog asiduamente y me parece muy interesante y con un toque de humor (o de guasa) muy característico. El otro día intenté dejar un mensaje, pero no apareció, supongo que por los problemas que ha habido. Espero que éste tenga mejor destino. Como habrá visto, me he apuntando entre sus seguidores.
Muy grave lo que reseña y atención a lo de la iniciativa popular, de la cual no estoy muy informado, pero los tiros parecen ir (¡qué raro!) por desactivar los mecanismos de defensa de la sociedad civil.
Un saludo muy cordial. Si tiene un ratillo, pásese por mi blog.
Hasta pronto, que tenga un buen día.

Reinhard dijo...

Bienvenido, Don Antonio.

Llegué a leer su mensaje, aunque la tecnología se lo tragó.

Siempre se ha dicho que en España falla la división de poderes, mas lo cierto es que ha surgido un cuarto poder irrefrenable e irresponsable.

Saludos, pasaré por allí.