Que España es un Estado-ya no
digamos nación-quebrado no admite discusión. Ayer sin ir más lejos, y a cuenta
del triunfo mundial de combinado autonómico, un grupo de cachorros de Bildu
arrasaron con la terraza de un bar en una localidad navarra y agredieron a
varias personas que presenciaban la final del evento.
Una vez más, y van unas cuantas,
no me cansaré de recomendar el ensayo de Rogelio Alonso sobre el final de la
banda terrorista ETA, La derrota del vencedor. Ahí está todo. Lo demás
no tiene interés. Luego, si eso, hablamos, como ese tribunal de belgas, sobre
la reconciliación.


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