TWITTER

lunes, 31 de mayo de 2010

Por ciento


Hacer la declaración de la renta siempre constituye una tarea ingrata, y no tanto por el inevitable pago de impuestos que conlleva sino por el trágico destino, malversación segura, que tendrá el dinero confiscado. En la disyuntiva iglesia católica/fines presuntamente sociales siempre me decantaba, en una mezcla de agnosticismo e indiferencia y pesimismo antropológico, por no marcar casilla y pasar de todo. Este año de fin de fiesta y principio de nada se cambia el tercio: prefiero que ese 0,7% se lo lleve una iglesia en la que no creo, pero que da de comer a los parados que ya no cobran los 426 eurillos de zetaparo, a que caiga en las zarpas del más repugnante progresismo de la gran secta ong, mapas del clítoris y alianza de civilizaciones. España, pues, brilla a su peculiar manera y se manifiesta como un porcentaje: como el papel basura que se intenta colocar en los mercados al 18% y no lo quiere ni dios, como ese nacionalsocialismo catalán, el del 3% y mucho más cuando se estrene Pretoria, que llega al senado con su pequeña torre de Babel y el chiste con traducción simultánea de las lenguas y su capacidad de unión, por no hablar del 20% y más de los parados de una crisis que nunca existió o del 5% de unos funcionarios rebajados a la categoría de inocentes pagadores de la gran fiesta socialdemócrata. La champions de la que nos hablaron era esto, o un tanto por ciento.

lunes, 24 de mayo de 2010

Raza



...El paradigma racialista se desvaneció, pero, como demuestra Francisco Caja, las identidades étnicas se reconstruyeron en los mismo términos mediante el recurso a un nuevo paradigma cultural (y lingüístico), que ofrecía a los nacionalismos contemporáneos mayores facilidades para formar razas políticas. Porque la raza política (en lenguaje hegeliano, una raza-para-sí) tiene indudables ventajas sobre la raza puramente biológica o raza-en-sí a la hora de poner en marcha los proyectos secesionistas. Más aún, es requisito indispensable para la creación de razas políticas, identificadas subjetivamente con los nacionalismos, la abolición de las razas biológicas. Se atribuye a Sabino Arana una profecía crepuscular, no registrada en sus obras completas: " De los maquetos nacerá la verdadera raza". Si fuera cierto, habría pronosticado con absoluta clarividencia el siglo futuro del nacionalismo vasco y, sobre todo, del catalán, cuya estrategia básica consiste, como muy bien explica el ensayo del profesor Caja, en la asimilación masiva de los inmigrantes a las artificiales identidades nacionalistas.

Del prólogo de Jon Juaristi a La Raza catalana: el núcleo doctrinal del catalanismo, de Francisco Caja. Ediciones Encuentro, 2.009.