Decíamos tiempo atrás que el
camarada Sánchez tenía en el punto de mira a las redes sociales, ya que las
considera dispensadoras de odio y propagadoras de bulos, buscando, en fin, la
dañina polarización; así que, poco tiempo después de su anuncio, ya tenemos
aquí la nueva herramienta para medir el odio, y se llama, no es broma, Hodio, y
viene a ser una huella contra esos males que parece ser que nos devoran.
Así que Hodio se pondrá manos a
la obra y elaborará un ranking público y transparente que mida el odio que
generan esas plataformas a las que el personal, en especial los menores, está
abonado. Será delicioso comprobar qué criterios manejará el gobierno para
señalar lo que es odio, pero conociendo al camarada Sánchez, un odiador
profesional, nos tememos lo peor. Pero esto, siendo relevante, no es lo
decisivo, ya que la cuestión es saber qué premios recibirán los primeros
del ranking. Dado que no parece que estas plataformas radiquen en España, ni
falta que les hace, se complica su cierre, ¿entonces serán sus gestores
españoles obligados a realizar algún cursillo de reeducación? Creemos que el
camarada Sánchez tirará por lo más cómodo y prosaico, pero sobre todo
lucrativo, que son las multas. Eso si no va a por la vía penal, Marlaska ya
está al acecho con su policía cibernética, contra los usuarios que fomenten el
odio y la polarización, principios rectores de la norma.
Visto lo visto, a partir de ahora
y en previsión de cualquier clase de castigo, a las ocho de la tarde todos al
balcón a odiar fuerte.

Muy bueno. El sarcasmo viene bien en esta época de hundimiento de occidente.
ResponderEliminarMás allá del pollaboba de Sánchez, la ofensiva contra la libertad de expresión es general.
El USA se han cepillado la primera enmienda ‘de facto’ y no hay día que no se lleven preso a algún bloguero por discrepar del penúltimo trágala propagandístico oficial. Ayer mismo decapitaron a Carrie Prejean Boller, la única católica de la Comisión por la Libertad Religiosa de la Casa Blanca por ejercer su libertad religiosa -sic- crítica con las matanzas en Gaza y Líbano, y crítica con el ataque a Irán.
El asunto viene de lejos. Algunos afirman que se inicia con el despido de Filkenstein de la universidad católica de St Paul (2007) por presiones del conocido abogado acusado de pederasta y con vínculos con la red Epstein, Dershowitz, por las denuncias del primero contra el trato a los palestinos. Adiós libertad de cátedra, y el que se mueva no sale en la foto.
Y así hemos llegado a la compra bajo extorsión de Tik Tok para cambiar su algoritmo. De teles, prensa y radio ni comentar. Grotesco.
En fin, nada de lo que no haya advertido durante años.
aquí si no figuras en la futura lista de Hodio, una vez que tengan listo el odiómetro, o medidor de odio, no serás nadie... lo dicho, a odiar que son cuatro días...
ResponderEliminarHemos llegado a un punto en el que ya no sabes qué cotiza más, si odiador o fascista. Si bien para el camarada Sánchez ambos conceptos son iguales. Lo dicho, hay que odiar a punta pala.
ResponderEliminarHablando de odio..hoy 19 de marzo merecerá ser recordado.
ResponderEliminarLa Cámara de los Lores, esa olla de mierda inglesa con pretensiones de súper clase, acaba de aprobar el derecho al aborto hasta el momento del nacimiento.
Tremendo mundito de sociopatas homicidas.
Anónimo, impresionante de los Lores. Paso a dejar unas pinceladas en otra entrada.
ResponderEliminar